americaslaugh:

last christmas my sister said she wanted a real star for the tree so I did this 

(Source: molossiuh, via understandingtheuniverse)




El futuro, según la Real Academia Española, es aquello que está por venir. Es el horizonte que es difuso en un principio pero puede ser vislumbrado a medida que transcurre el “viaje”. Al principio usamos nuestros pies, luego animales domesticados, más tarde barcos y ahora el avión. Nuestra travesía, cada vez más vertiginosa, nos muestra que difícilmente habrá un punto de retorno. Sin embargo, es preciso encontrar una forma de labrar esos puntos de retorno.
El horizonte se ve muy prometedor. Prospectos de colonias en el espacio y manipulación genética permiten pensar firmemente en posibilidades que hace diez años eran solo parte de la imaginación. Un ejemplo es el empeño de Jack Horner: él asegura poder crear un dinosaurio en un período de cinco a siete años. Los dinosaurios se extinguieron hace 65 millones de años y tienen una antigüedad de alrededor 230 millones de años. En 1925, con The Lost World, se empezó a plasmar esa idea tan “descabellada” y probablemente imposible en la pantalla grande. Y así, menos de 100 años después, tenemos a un científico planeándolo. Incluso, si de algún modo u otro llega a fallar, las posibilidades quedaran abiertas a próximos intentos, los cuales de alguna forma u otra darán algún resultado.
Pese a todo esto, existen muchos peligros que asechan al mundo moderno. Desde el calentamiento global, la contaminación, el prospecto de las guerras nucleares hasta el consumismo, la desigualdad y la pobreza. Grandes monstruos que dejaron de ser fantasmas hace algún tiempo y que siguen a su creador, acercándolo de ese modo a su fin. Están corriendo detrás de nuestro avión, amenazando nuestra travesía. Y a medida que aceleramos, sus pasos se escuchan más cercanos.
Eso sí el universo está de nuestro lado.
 Christian, David. (2004). Maps of Time: An Introduction to Big History. Barcelona: Crítica, S. L.

El futuro, según la Real Academia Española, es aquello que está por venir. Es el horizonte que es difuso en un principio pero puede ser vislumbrado a medida que transcurre el “viaje”. Al principio usamos nuestros pies, luego animales domesticados, más tarde barcos y ahora el avión. Nuestra travesía, cada vez más vertiginosa, nos muestra que difícilmente habrá un punto de retorno. Sin embargo, es preciso encontrar una forma de labrar esos puntos de retorno.

El horizonte se ve muy prometedor. Prospectos de colonias en el espacio y manipulación genética permiten pensar firmemente en posibilidades que hace diez años eran solo parte de la imaginación. Un ejemplo es el empeño de Jack Horner: él asegura poder crear un dinosaurio en un período de cinco a siete años. Los dinosaurios se extinguieron hace 65 millones de años y tienen una antigüedad de alrededor 230 millones de años. En 1925, con The Lost World, se empezó a plasmar esa idea tan “descabellada” y probablemente imposible en la pantalla grande. Y así, menos de 100 años después, tenemos a un científico planeándolo. Incluso, si de algún modo u otro llega a fallar, las posibilidades quedaran abiertas a próximos intentos, los cuales de alguna forma u otra darán algún resultado.

Pese a todo esto, existen muchos peligros que asechan al mundo moderno. Desde el calentamiento global, la contaminación, el prospecto de las guerras nucleares hasta el consumismo, la desigualdad y la pobreza. Grandes monstruos que dejaron de ser fantasmas hace algún tiempo y que siguen a su creador, acercándolo de ese modo a su fin. Están corriendo detrás de nuestro avión, amenazando nuestra travesía. Y a medida que aceleramos, sus pasos se escuchan más cercanos.

Eso sí el universo está de nuestro lado.

Christian, David. (2004). Maps of Time: An Introduction to Big History. Barcelona: Crítica, S. L.


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yoannmichaux:

Facts, Science World Ads (Museum of Science, Vancouver), Part I by Rethink Canada

See Part II here


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El capitalismo trajo consigo una bonanza productiva sin precedentes. Como ya es un tema recurrente en este blog, la relación existente entre el crecimiento de la población y el cambio tecnológico fue una causa primordial. La producción agrícola aumentó de tal modo que fuese capaz de sostener a toda esa población que ya no sobrevivía por medio de la agricultura (relación directa), sino por medio de la adquisición de bienes alimenticios por terceros  (relación indirecta). Este resultado, también fue gracias a la conjugación de técnicas nuevas y antiguas, como los fertilizantes artificiales y el riego, respectivamente. Además de la agricultura los combustibles fósiles, la energía atómica y la electrónica cambiaron fundamentalmente la forma en como trabajaban las innovaciones tecnológicas. Encima de todo esto, disminuyó el valor de uso, de adquisición y de procesamiento de la información. Los ritmos del aprendizaje colectivo se vieron acelerados y se dieron de una forma más eficaz. Esto produjo una expansión notable de los conocimientos a nivel global.
No obstante, dentro de todos estos “magníficos resultados”, existe una cara del capitalismo que se ha venido evidenciando a medida que pasan los años. A pesar de que el capitalismo ofrece la oportunidad de erradicar la pobreza, sus dinámicas más fundamentales generan desigualdad sobre los medios de producción. Las sospechas de Marx no han hecho sino reafirmarse, la desigualdad y la pobreza han aumentado en la población que no posee los medios de producción (proletarios) mientras que aquellos que los poseen (burguesía) acumulan más y más riquezas.
La capacidad del capitalismo para generar riquezas es innegable. Sin embargo,” no ha sido capaz de distribuir la riqueza global de manera equitativa, humana y sostenible”[1]. Actualmente existen enfoques del desarrollo que priorizan al ser humano como eje (desarrollo humano), y que tienen como objetivo bregar estas distancias. Pero, ¿hasta qué punto este tipo de enfoques constituyen el propósito implícito de convertirse en mecanismos de defensa del capitalismo y la burguesía?
Hay que recordar que es difícil dar puntada sin dedal.

[1] Christian, David. (2004). Maps of Time: An Introduction to Big History. Barcelona: Crítica, S. L.

El capitalismo trajo consigo una bonanza productiva sin precedentes. Como ya es un tema recurrente en este blog, la relación existente entre el crecimiento de la población y el cambio tecnológico fue una causa primordial. La producción agrícola aumentó de tal modo que fuese capaz de sostener a toda esa población que ya no sobrevivía por medio de la agricultura (relación directa), sino por medio de la adquisición de bienes alimenticios por terceros  (relación indirecta). Este resultado, también fue gracias a la conjugación de técnicas nuevas y antiguas, como los fertilizantes artificiales y el riego, respectivamente. Además de la agricultura los combustibles fósiles, la energía atómica y la electrónica cambiaron fundamentalmente la forma en como trabajaban las innovaciones tecnológicas. Encima de todo esto, disminuyó el valor de uso, de adquisición y de procesamiento de la información. Los ritmos del aprendizaje colectivo se vieron acelerados y se dieron de una forma más eficaz. Esto produjo una expansión notable de los conocimientos a nivel global.

No obstante, dentro de todos estos “magníficos resultados”, existe una cara del capitalismo que se ha venido evidenciando a medida que pasan los años. A pesar de que el capitalismo ofrece la oportunidad de erradicar la pobreza, sus dinámicas más fundamentales generan desigualdad sobre los medios de producción. Las sospechas de Marx no han hecho sino reafirmarse, la desigualdad y la pobreza han aumentado en la población que no posee los medios de producción (proletarios) mientras que aquellos que los poseen (burguesía) acumulan más y más riquezas.

La capacidad del capitalismo para generar riquezas es innegable. Sin embargo,” no ha sido capaz de distribuir la riqueza global de manera equitativa, humana y sostenible”[1]. Actualmente existen enfoques del desarrollo que priorizan al ser humano como eje (desarrollo humano), y que tienen como objetivo bregar estas distancias. Pero, ¿hasta qué punto este tipo de enfoques constituyen el propósito implícito de convertirse en mecanismos de defensa del capitalismo y la burguesía?

Hay que recordar que es difícil dar puntada sin dedal.


[1] Christian, David. (2004). Maps of Time: An Introduction to Big History. Barcelona: Crítica, S. L.


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"Si tuviera que resumir el siglo XX, diría que se despertó las mayores esperanzas que ha concebido la humanidad y destruyó todas las ilusiones e ideales."

- Menuhin, Yehudi (via vaneclavijob)



quantumaniac:

Should Students Use Wikipedia?

Imagine the following fake conversation with a student:



Student: The instructor in another course said something about antimatter. What is antimatter? Where could I read about that?
Me: Well, you could go to Wikipedia. I am sure the page on anti-matter has a nice summary.
Student: Wikipedia??? Really? I thought all faculty hated Wikipedia. We were told it’s not a good thing to use.

Interesting. What do faculty think about students using Wikipedia? I have this unjustified feeling that it is a fairly straightforward source for basic information. Let me take a look at a few pages:
Antimatter.
Cave Diving.
The Momentum Principle.
Rhett Allain.
Looking at this sample, how accurate are these pages? The antimatter page seems to have a good summary of the topic with no obvious errors.
Apparently, there isn’t a Wikipedia page on the Momentum Principle. I thought that was odd. Well, the page on Impulse (physics) seems to be essentially the same as the momentum principle. It isn’t exactly what I would write, but it isn’t wrong either. Of course, I could probably say the same complaint about many of the physics textbooks. Finally, the Rhett Allain page is brief — but again not wrong.
Is Wikipedia evil? I don’t think so. Wikipedia is a tool, just like a lot of other things. It can be abused or it can be used for the good of mankind. Really, it isn’t much different than the information you would find in a textbook. Perhaps in the early days of Wikipedia, there was some unreliable stuff in there. However, I think that Wikipedia has matured enough that you won’t find too many seriously wrong things in there. You still find incorrect things in textbooks, so … not much different.
Then can students use Wikipedia? I think the problem some faculty have is that they don’t want students to use Wikipedia because it makes the assignment too easy. My feeling on this is that perhaps there should be a different assignment. Really, it depends on the learning goals. If the goal is to process and synthesize information, I think Wikipedia should be included in that process. If the goal is to learn how to find things in a library, then clearly Wikipedia shouldn’t be used.
Wikipedia is like a calculator in math classes. What if there was a math assignment where students were to do long division? Would it be wrong for the students to use a calculator? I think it depends. Why are they doing long division? In the past, long division was taught in schools so that students could divide numbers. But if the goal is to divide stuff, a calculator would make more sense.
There is another reason to teach long division: to give insight into how division works and what place value means. If this is the goal, the calculator actually doesn’t help. It just skips the whole processes, so it would be a bad-thing.
I need to make another post about long division. You know what is cool about long division? Doing long division with binary numbers.

quantumaniac:

Should Students Use Wikipedia?

  • Imagine the following fake conversation with a student:

Student: The instructor in another course said something about antimatter. What is antimatter? Where could I read about that?

Me: Well, you could go to Wikipedia. I am sure the page on anti-matter has a nice summary.

Student: Wikipedia??? Really? I thought all faculty hated Wikipedia. We were told it’s not a good thing to use.

Interesting. What do faculty think about students using Wikipedia? I have this unjustified feeling that it is a fairly straightforward source for basic information. Let me take a look at a few pages:

Looking at this sample, how accurate are these pages? The antimatter page seems to have a good summary of the topic with no obvious errors.

Apparently, there isn’t a Wikipedia page on the Momentum Principle. I thought that was odd. Well, the page on Impulse (physics) seems to be essentially the same as the momentum principle. It isn’t exactly what I would write, but it isn’t wrong either. Of course, I could probably say the same complaint about many of the physics textbooks. Finally, the Rhett Allain page is brief — but again not wrong.

Is Wikipedia evil? I don’t think so. Wikipedia is a tool, just like a lot of other things. It can be abused or it can be used for the good of mankind. Really, it isn’t much different than the information you would find in a textbook. Perhaps in the early days of Wikipedia, there was some unreliable stuff in there. However, I think that Wikipedia has matured enough that you won’t find too many seriously wrong things in there. You still find incorrect things in textbooks, so … not much different.

Then can students use Wikipedia? I think the problem some faculty have is that they don’t want students to use Wikipedia because it makes the assignment too easy. My feeling on this is that perhaps there should be a different assignment. Really, it depends on the learning goals. If the goal is to process and synthesize information, I think Wikipedia should be included in that process. If the goal is to learn how to find things in a library, then clearly Wikipedia shouldn’t be used.

Wikipedia is like a calculator in math classes. What if there was a math assignment where students were to do long division? Would it be wrong for the students to use a calculator? I think it depends. Why are they doing long division? In the past, long division was taught in schools so that students could divide numbers. But if the goal is to divide stuff, a calculator would make more sense.

There is another reason to teach long division: to give insight into how division works and what place value means. If this is the goal, the calculator actually doesn’t help. It just skips the whole processes, so it would be a bad-thing.

I need to make another post about long division. You know what is cool about long division? Doing long division with binary numbers.

(Source: Wired, via understandingtheuniverse)




ladyofrohan:

Tulip fields in the Netherlands

(Source: aknightintarnishedarmour, via ladyofrohan-deactivated20130624)


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The World’s Most Wonderful Bookstores! 

thepersonificationofperfection:

Poplar Kid’s Republic

Beijing

Livraria Lello

Porto, Portugal

Shakespeare & Co. Antiquarian Books

Paris

El Péndulo

Mexico City

Selexyz Bookstore

Maastricht, Holland

Cook and Book

Brussels, Belgium

El Ateneo Grand Splendid

Buenos Aires, Argentina

Ler Devagar

Lisbon, Portugal

(Source: lauralee-evans)


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Hace parte del conocimiento general saber el papel de Reino Unido en la discusión sobre la revolución moderna. Su primera revolución industrial significó un cambio en los modos de producción, en la estructura social y política, en el manejo de los recursos y en la relación comercio/estado. Sin embargo, existió otro proceso que  influyó en la política y relación del estado con el pueblo gobernado. La revolución francesa significó una mayor incursión del poder estatal en la vida de la gran mayoría de la población.
El crecimiento del poder estatal en Europa había sido una constante desde hacía algunos siglos, gracias al aumento de los recursos y “las demandas fiscales y organizativas de la revolución de la pólvora”[1]. Los estados exactores de la era agraria generalmente usaban intermediarios como mercenarios para ejercer autoridad y garantizar seguridad. Con la revolución francesa se eliminaron muchos de estos intermediarios y los estados se vieron en la necesidad de reclutar a la misma población en función de lo que desempeñaban estos mercenarios. Además, las conquistas francesas también tuvieron un papel importante: la difusión de estos nuevos métodos.
El papel del estado en materia fiscal y organizativa se había ampliado notablemente con la incursión de la población en estos nuevos roles. Por lo tanto, los estados se vieron obligados a centrar su atención en recursos demográficos y económicos que tenían bajo su administración para satisfacer necesidades como salud y educación de sus soldados. “Las ideologías políticas y los compromisos electorales obligaron igualmente a los gobiernos revolucionarios franceses a responsabilizarse de la asistencia social de clases populares y de la ley y el orden”[2], es decir, se convirtieron a estos mismos en “representantes del interés popular”.
Este “interés representativo” tuvo a su vez un resultado que se reflejó en el orden público. Debido a que estos requerían información sobre aquello que “representaban” se necesitaron nuevos métodos para recopilar dicha información. ¿Qué mejor que los propios ejércitos para garantizar la monopolización de los medios de coacción?

[1] Christian, David. (2004). Maps of Time: An Introduction to Big History. Barcelona: Crítica, S, pp 511


[2] Christian, David. (2004). Maps of Time: An Introduction to Big History. Barcelona: Crítica, S. L, pp 512

Hace parte del conocimiento general saber el papel de Reino Unido en la discusión sobre la revolución moderna. Su primera revolución industrial significó un cambio en los modos de producción, en la estructura social y política, en el manejo de los recursos y en la relación comercio/estado. Sin embargo, existió otro proceso que  influyó en la política y relación del estado con el pueblo gobernado. La revolución francesa significó una mayor incursión del poder estatal en la vida de la gran mayoría de la población.

El crecimiento del poder estatal en Europa había sido una constante desde hacía algunos siglos, gracias al aumento de los recursos y “las demandas fiscales y organizativas de la revolución de la pólvora[1]. Los estados exactores de la era agraria generalmente usaban intermediarios como mercenarios para ejercer autoridad y garantizar seguridad. Con la revolución francesa se eliminaron muchos de estos intermediarios y los estados se vieron en la necesidad de reclutar a la misma población en función de lo que desempeñaban estos mercenarios. Además, las conquistas francesas también tuvieron un papel importante: la difusión de estos nuevos métodos.

El papel del estado en materia fiscal y organizativa se había ampliado notablemente con la incursión de la población en estos nuevos roles. Por lo tanto, los estados se vieron obligados a centrar su atención en recursos demográficos y económicos que tenían bajo su administración para satisfacer necesidades como salud y educación de sus soldados. “Las ideologías políticas y los compromisos electorales obligaron igualmente a los gobiernos revolucionarios franceses a responsabilizarse de la asistencia social de clases populares y de la ley y el orden”[2], es decir, se convirtieron a estos mismos en “representantes del interés popular”.

Este “interés representativo” tuvo a su vez un resultado que se reflejó en el orden público. Debido a que estos requerían información sobre aquello que “representaban” se necesitaron nuevos métodos para recopilar dicha información. ¿Qué mejor que los propios ejércitos para garantizar la monopolización de los medios de coacción?


[1] Christian, David. (2004). Maps of Time: An Introduction to Big History. Barcelona: Crítica, S, pp 511

[2] Christian, David. (2004). Maps of Time: An Introduction to Big History. Barcelona: Crítica, S. L, pp 512


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